Ramón De Vargas

Guecho (Vizcaya) 1934

Comenzó a estudiar violín y piano y a medida que pasaban los años la atracción que sentía por nuevas formas de arte era creciente. Pronto descubrió la pintura como canal principal para expresar sus sentimientos. Es a esta disciplina a la que ha dedicado gran parte de su vida artística y en la que ha recibido numerosos galardones, tanto nacionales como internacionales. Cabe destacar: Gran premio Sésamo, Medalla de las artes, ciencias y letras de Francia, Gaviota de Oro, etc.

Así mismo han sido muchos los Museos que han adquirido obra suya y la mantienen expuesta como patrimonio. Algunos de ellos, son: Museo Vaticano, Museo Nacional de Río de Janeiro, Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, Museo Contemporáneo de San Francisco, Winona School, etc. Pero, aunque es cierto que el mayor número de obras en su haber son pinturas, gracias a su espíritu inquieto por naturaleza, a lo largo de su vida dedica mucho tiempo a investigar y trabajar otras disciplinas como son: la fotografía, el cine, el vídeo experimental, la escultura, la composición musical, la escritura, etc.

Al igual que sus premios de pintura, cuenta con premios muy importantes en cada una de las citadas disciplinas.

Se trata, sin duda, de un artista adelantado a sus tiempos, deseoso de conocer y experimentar con todos los materiales y las técnicas que poco a poco van estando a su alcance. Aunque, como todo artista, su trayectoria ha sido marcada por distintas vivencias y se pueden identificar distintos estilos a lo largo de su carrera, siempre hay un denominador común.


La necesidad de expresar aquello que siente de manera que se produzca una tímida liberación de dichos pensamientos. Sus obras transmiten siempre una fuerza que a nadie deja indiferente. Admirado y en ocasiones criticado, ha sabido permanecer fiel a sus creencias y así crear su propia identidad. Auténtica, transparente, independiente. No dejándose marcar por tendencias, sino más bien creándolas.